Sulayr
Sulayr (del árabe Shulayr) es el nombre que los árabes dieron a Sierra Nevada. Significa «Montaña del Sol» o «Montaña de Aire». Hoy en día, este nombre ha sido rescatado para bautizar al sendero de gran recorrido (GR-240) que circunda todo el macizo, siendo la ruta circular más larga de toda España.
Sulayr: La Montaña de la Luz Eterna

Para los habitantes de Al-Ándalus, el Sulayr era una presencia casi mística. No era solo un lugar de nieve y pastos, sino el faro que anunciaba la llegada a Granada desde cualquier punto del reino. Ese nombre, «Montaña del Sol», hace justicia a cómo las cumbres retienen la luz del atardecer mucho después de que los valles se hayan sumido en la sombra, brillando con un tono rojizo que parece fuego.
Hablar del Sulayr es hablar de un ecosistema que no tiene comparación. Es una isla de biodiversidad donde el agua del deshielo alimenta acequias milenarias y donde la luz tiene una pureza casi hiriente. El sendero que hoy lleva su nombre recorre más de 300 kilómetros, atravesando robledales, pinares y piornales, uniendo los pueblos de la cara norte con los de la Alpujarra en un abrazo de piedra y cielo.
Enclaves destacados en la provincia de Granada
Exploramos puntos del Sulayr que nos muestran su cara más salvaje y luminosa:
- Piedra de los Soldados: Un mirador natural en la zona de Lanteira donde el Sulayr se muestra inmenso, dominando visualmente todo el Marquesado del Zenete.
- Prado del Espino: Un rincón escondido cerca de Lugros donde los robles centenarios parecen guardar los secretos de la montaña antes de que el sendero se pierda en las zonas de alta cumbre.
- Refugio de la Cucaracha: En la cabecera del río Genil, este enclave ofrece una de las vistas más crudas y hermosas del «corazón» del Sulayr, rodeado de los picos más altos.
- Loma del Cañuelo: Un paso estratégico en la zona de Bérchules donde se entiende perfectamente por qué los árabes llamaban a esta montaña «del Aire», por las corrientes que suben desde el Mediterráneo.
- Barranco de las Rozas: Situado en la cara norte, es un ejemplo de cómo el agua del Sulayr ha tallado la roca, creando valles profundos que son auténticos oasis de frescor en verano.
El Sulayr y su eco en el resto de Andalucía
La «Montaña del Sol» es tan alta que su sombra y su luz alcanzan rincones muy lejanos:
- Sierra de Baza (Granada/Almería): Considerada la «hermana menor» del Sulayr, comparte con este la dureza del clima y la presencia de especies vegetales que solo sobreviven en estas islas de frío.
- Sierra de Gádor (Almería): Desde sus cumbres, el Sulayr aparece como una barrera blanca que detiene las nubes, explicando por qué Almería es tan seca mientras la montaña rebosa agua.
- Sierra Alhamilla (Almería): Es el mirador de levante hacia el Sulayr; desde aquí se ve cómo la «Montaña del Sol» se hunde en el mar de plástico y el desierto.
- Sierra de la Sagra (Granada/Jaén): Aunque está al norte, la Sagra mira de tú a tú al Sulayr, estableciendo un diálogo de cumbres que marca el techo de la Andalucía oriental.
- Torre de la Vela (Alhambra, Granada): No es una montaña, pero es el lugar desde donde el poder nazarí observaba el Sulayr para saber cuándo llegaba el invierno o cuándo las acequias bajarían llenas.
El Sulayr es, en definitiva, el alma de Sierra Nevada, un nombre que nos recuerda que esta montaña ha sido amada y respetada mucho antes de que se inventaran los mapas modernos.