
Aldeire es una de las ocho poblaciones que forman el marquesado del Zenete. Esta comarca ha estado ligada a Guadix desde los tiempos romanos, siguió dependiendo de la capital accitana en el período visigodo, y durante la invasión musulmana, mantuvo una organización similar. Desde el punto de vista administrativo este territorio perteneció, en época nazarí , a la cora de Elvira , a cuya cabeza estaba la ciudad de Granada.
El pueblo de Aldeire se localiza junto al cauce del río Benéjar, también llamado río del Pueblo o de los Molinos, a apenas 3 kilómetros de la Calahorra.
A pesar de que la alquería de Aldeire tuvo que tener una cierta relevancia durante la dominación árabe , no hay muchos documentos que nos hablen de cuándo se construyeron sus inmuebles más importantes, entre ellos los baños árabes o sus dos fortificaciones. En 1462, décadas antes de la conquista, el condestable Iranzo escribió sobre Aldeire:
“…unos lugares que son al pié de una sierra llamada El Çenet, çinco leguas arriba; el nombre de los quales es el uno Aldeyra e el otro La Calahorra: muy poblados de gentes, e muy ricos de todas alhajas e joyas de oro e de plata, e de seda, e de lanas e linos, por aventura más que otros lugares semejantes de todo el reyno de Granada”.
Los árabes erigieron, en el siglo XI, un impresionante castillo en lo alto del cerro del mismo nombre. Esta fortificación conocida como el Castillo de la Caba, es uno de los puntos que no pueden faltar en una visita por la comarca. Sin embargo, hoy nos acercamos, aunque sea de soslayo, a otro baluarte de época árabe: a la “Fortaleza de Aldeire”. El baluarte está integrado en varias viviendas, en el mismo casco urbano del pueblo, concretamente en la calle de las Torres.
Desde la vía pública se observan los gruesos muros de mampostería que la componen, de más de un metro de espesor, y que circundan toda una manzana. En algunos inmuebles recientemente rehabilitados y en otros demolidos han aparecido estos muros. Sobre el plano de la manzana que ocupaba el baluarte, aún pueden observarse los salientes de los torreones.
Lo más probable, es que esta fortificación fuera lo que se viene denominando torre de alquería o torre de vega, sin descartar que pudiera formar parte de un pequeño castillo, similar a los que podemos encontrar en otras poblaciones cercanas como Ferreira, Lanteira o Dólar.
Este tipo de baluartes comenzaron a levantarse durante la época almohade y culminaron a comienzos del periodo nazarí, con el establecimiento definitivo de una red de pequeños castillos, junto a las alquerías y a las vegas. Esta estructura se mantuvo hasta la implantación del poder castellano con la concesión del Zenete como señorío al cardenal Mendoza.
La Fortaleza de Aldeire

La construcción de la Fortaleza de Aldeire, parece ser que tuvo que coincidir con el abandono del Castillo de la Caba, a comienzos del siglo XIV, al igual que ocurrió con el castillo de la Reina, en Lanteira.
La Fortaleza de Aldeire fue levantada, por tanto, entre el siglo XIV y el siglo XV. Está considerada como una torre de alquería o de vega.
Las torres de alquería son espacios fortificados, de ámbito militar levantados durante la dominación árabe, y ligados por lo general, a una población rural. Estas torres son espacios articulados, compuestos por dos o más estructuras. Constan de un elemento defensivo, una torre de planta rectangular, y tendrían entre tres o cuatro plantas. En la planta baja, de menores dimensiones que las restantes, se ubicaría el aljibe para almacenar el agua. En las dos o tres plantas sucesivas se situarían las dependencias, con distintos vanos, saeteras, etc. Las torres estaban coronadas por un parapeto almenado.
Para poder transformar una torre defensiva de carácter militar, en nuevos usos como vivienda, se abrieron sendos vanos en los muros perimetrales, donde se colocaron puertas y ventanas.
Posiblemente el acceso original a la Fortaleza de Aldeire sea un vano que actualmente esté cegado.
Junto al torreón se levantaría una cerca perimetral, que serviría de resguardo frente a cualquier imprevisto.
Tras la rendición de los musulmanes de Guadix, en 1489, las propiedades de Aldeire pasaron a manos castellanas. Sin embargo, algunos moriscos siguieron manteniendo sus posesiones. Esta circunstancia cambió en 1568, con la segunda sublevación de los moriscos, que llevó aparejada la expulsión total de los mismos, y el reparto de sus bienes entre los nuevos colonos.
La Fortaleza de Aldeire está considerada BIC (Bien de Interés Cultural) desde junio de 1985