
En 1687, un par de años antes de que se aprobara el proyecto definitivo del Puente de la Virgen de las Angustias, el arquitecto Juan de Rueda de Alcántara imaginó una fuente para la emblemática Carrera del Genil . Este proyecto no solo demostraba una exquisita atención a los detalles técnicos, sino también una ambiciosa visión artística que conjugaba funcionalidad y estética.
Aunque la fuente desapareció a finales del siglo XVIII, por suerte nos queda el proyecto del arquitecto y en el plano levantado por Tomás Ferrer en 1751, donde se puede apreciar dicha fuente
Detalles técnicos de la Fuente de Las Angustias o de la Carrera del Genil
En la memoria escrita por Juan de Rueda se especifica que la base de la fuente debería estar enterrada «cuatro dedos» bajo tierra, mientras que el pilar central debía quedar a una “cuarta” de profundidad. Este detalle no es arbitrario: buscaba garantizar la estabilidad de la estructura frente al movimiento del agua.

Los bloques de piedra cincelada se unirían con grapas metálicas, selladas con mortero para reforzar la integridad del conjunto. Además, se incluyeron instrucciones detalladas para los maestros canteros, como la instalación de seis caños de agua y la construcción de una taca para la captación del agua. En caso de no ser viable esta taca, proponía una alternativa: tomar el agua directamente de la pila principal.
Por cuestiones de seguridad y durabilidad, el cuerpo principal de la fuente se diseñó en al menos dos piezas, y se planteó la adición de dos agarradores de plomo en los laterales de la pila, pensados para facilitar su traslado si fuera necesario.
Diseño: Un despliegue de simbolismo y creatividad
La fuente se adosó al muro principal de la Basílica de la Virgen de las Angustias, muy cerca de la entrada principal. En el plano de Tomás Ferrer se puede apreciar 2 números 96 que corresponden con esta fuente. Él la colocó frente a la Calle el Puente de La Virgen para que se pudiera apreciar y por su importancia.

El conjunto constaba de tres zonas destacadas. El exterior sería un “mar” de seis u ocho placas, ideado para acumular el agua y decorado con rectángulos y marco con dos molduras de perfil recto.

Sobre esta base se erigían un enorme fuste compuesto por dos cuerpos principales, identificados en los planos como “A” y “B”:
- Cuerpo inferior (B en el plano): Este tramo ocupaba casi la mitad de la estructura y destacaba por su suntuosa ornamentación. Incluía volutas , máscaras y figuras imaginativas con rasgos humanos que embellecían el pedestal. Tres de estas figuras, de diseño intrigante y extravagante, lanzaban agua por sus bocas, aportando un aspecto divertido al conjunto.

- Cuerpo superior (A en el plano): Se encontraba encima del cuerpo B. Se distinguía por su elaborada decoración. Estaba dominado por cartelas ornamentales en los laterales del fuste y el escudo laureado de España en su centro. La parte superior, de forma triangular, incluía cuatro singulares peces de cuyas bocas brotaban delgados y sobrios surtidores que lanzaban agua.

- El conjunto culmina con una granada, símbolo emblemático de la ciudad, sostenida por cuatro puttis. La fuente se corona con un Sagrado Corazón.

Las curiosidades del proyecto
El proyecto de Rueda no está exento de enigmas y contradicciones. Aunque el arquitecto indicó que la fuente tendría seis caños, en los planos aparecen siete: tres provenientes de las figuras antropomórficas y cuatro de los peces. Además, existe una incongruencia en el diseño de la pila, decorada con casetones, ya que no coincide entre la vista en planta y el alzado.
Estas discrepancias, lejos de restar valor al proyecto, lo enriquecen, dejando un margen para la interpretación.

Por si fuera poco, los problemas no tardaron en surgir. Los archivos históricos del Ayuntamiento de Granada recogen que, en 1701, se abrió un expediente para llevar a cabo reparaciones en la fuente de la Carrera del Genil. Esto sugiere que la estructura podría haber enfrentado desafíos de durabilidad o mantenimiento, reflejando las dificultades de ejecutar un diseño tan complejo.
Estupendo artículo y muy bien documentado. No conocía la existencia de esta fuente