CASA DEL TÍO TINAJAS Uno de los lugares emblemáticos de Benamaurel

CASA DEL TÍO TINAJAS - BENAMAUREL

CASA DEL TÍO TINAJAS – BENAMAUREL

La mayoría de los pueblos del altiplano granadino tienen algo en común, las casas cuevas, una tipología de vivienda muy particular. Archiconocidas son las casas cuevas de Guadix, sin embargo hay otras menos famosas que merecen una visita. En nuestro deambular por Benamaurel hemos recalado un rato en la “Casa del Tío Tinajas”. 

Casa del Tío Tinajas

Dicen que en los viajes se contempla la vida de otra manera, que nos sorprendemos de cada rincón y que nos maravillamos con el costumbrismo y lo cotidiano. Cuando visitamos lugares de cualquier pueblo de nuestra querida Granada vamos tan felices, aprendiendo y descubriendo, que apenas reparamos en el horario de las personas que nos abren sus puertas. Esto fue lo que nos pasó en Benamaurel. Después de una copiosa comida nos atrevimos a subir la Calle Alhanda, queríamos visitar La Casa del Tío Tinajas, frente a la Parroquia de Nuestra Señora de la Anunciación. Justo en el momento de tocar en la puerta nos percatamos de que las 3 de la tarde no era una buena hora, y que quizás tendríamos que haber esperado hasta después de la siesta. Efectivamente, nuestras sospechas se hicieron certezas y despertamos a Pilar, la dueña de tan espectacular casa, que fue quien nos abrió la puerta. Pocas personas me he encontrado con tan buena disposición para enseñar orgullosa su hogar y, nuestros miedos de regresar a una hora más prudente se disiparon al momento.

MAZMORRAS - CASA DEL TÍO TINAJASEntrar en la Casa del Tío Tinajas es como adentrarse en una postal de un pasado no tan lejano, o volver a la casa de los abuelos. Allí los muebles, sillones, mesas, y vajillas fueron los de uso cotidiano en la mayoría de las casas españolas de hace unas décadas, así que nos sentimos muy identificados.

Nos cuenta Pilar que la Casa del Tío Tinajas, perteneció a José Martínez Martínez, un familiar suyo, que se dedicaba en los años 20 del pasado siglo, a vender vino. El ventero almacenaba el vino en dieciocho grandes tinajas, algunas de ellas centenarias, que todavía se conservan. La más antigua es del siglo XVIII.

La peculiaridad de esta vivienda no solo radica en que es una casa cueva con todas sus particularidades y comodidades, ni en las tinajas de vino, sino en que este espacio fue, durante la dominación árabe, primero un silo y después mazmorras del castillo de Benamaurel.

La historia de Benamaurel como asentamiento humano es bastante antigua, se conoce la existencia de un poblado y una necrópolis argárica (1800 años antes de nuestra era) en la zona. 

MAZMORRAS DE LA ALHAMBRA-

MAZMORRAS DE LA ALHAMBRA –

Sin embargo, no es hasta la llegada de los almohades en el siglo XII cuando el pueblo comienza a tener el trazado urbano que, incluso 800 años después, se mantiene en gran parte. Los habitantes de Benamaurel vivían ya en esa época en un tipo de cuevas fortificadas. Había algunas de gran tamaño, de hasta tres plantas de alzada, a las que se accedía a través de túneles verticales. Otras cuevas eran más accesibles, pues quedaban a escasos metros de la base del monte donde se asienta Benamaurel. Se entraba en ellas por escalas realizadas de cuerdas y maderas. Este tipo de vivienda jugó un papel importantísimo a la hora de frenar la toma de Benamaurel por parte de las tropas cristianas. 

Cuando los árabes veían llegar a sus enemigos, se refugiaban en las cuevas y retiraban las escalas de acceso, quedando la ciudadela casi inexpugnable. Las luchas con los cristianos, que todavía no poseían artillería, eran largas y tediosas. Los soldados castellanos quedaban exhaustos, tanto por las inclemencias del tiempo, heladas en invierno y calor sofocante en verano, como por lo escarpado del terreno. 

Los habitantes Almohades de las Hafas resistían en las cuevas, en unas condiciones más cómodas a temperaturas que oscilaban entre los 12ºC a 16ºC con reservas de cereales, pasas, nueces, almendras… A veces también metían cabras y ovejas que les pudieran proporcionar leche y carne. Durante la época almohade se construyeron graneros y las mazmorras donde se encuentra la Casa del Tío Tinajas. 

ESTANCIA LATERAL- CASA DEL TÍO TINAJAS - BENAMAUREL

ESTANCIA LATERAL- CASA DEL TÍO TINAJAS – BENAMAUREL

En la Casa del Tío Tinajas se distinguen claramente dos zonas. Por un lado lo que fue un silo y mazmorras o “Matmura” como los musulmanes llamaban a estas construcciones. Tienen forma de gran tinaja redondeada de fondo plano. Como único punto de acceso contaba con una estrecha abertura circular, colocada en el cenit, hoy en día cegada con cemento. La cavidad mide aproximadamente 8 metros de diámetro y unos 5 metros de alto. Bajo el suelo debió existir un pasillo subterráneo que comunicaba con el río. Servía tanto para escapar ante los ataques enemigos, como para abastecerse de víveres y agua.

En la época de las contiendas bélicas entre las tropas musulmanas y las cristianas, los silos se convirtieron en cárceles. La sencillez de la construcción, con un único orificio de entrada y salida situado a más de 5 metros de altura, hacía que solo fuera necesario una reducida guardia, de apenas un par de hombres para vigilar a los prisioneros. Para sacar o introducir a los reos, se quitaban las losas que taponaban la entrada, y se tiraba una cuerda, por la que descendían a la mazmorra o subían a la superficie.

Otra de las zonas visitables de la Casa del Tío Tinajas, precisamente donde están las tinajas, también es de factura árabe. Consta de una larga estancia de más de 20 metros de largo por 3 de ancho, que da a las Hafas de la Moraleda. Este habitáculo con cubierta de medio cañón tiene otras dependencias laterales, que han servido de alacenas. 

La Casa del Tío Tinajas ha tenido a lo largo de su dilatada historia varios usos, especulándose que pudo ser también un baño árabe.

Deja una respuesta

Etiquetado , , , , , , .Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario