ERMITA DE LOS REMEDIOS Se yergue solitaria sobre una colina desde el siglo XVI

ERMITA DE LOS REMEDIOS - ALHAMA DE GRANADA

ERMITA DE LOS REMEDIOS – ALHAMA DE GRANADA

Una visita al pueblo de Alhama no puede concluir sin hacer una parada en el moderno Pilar de la Puerta de Granada. Este lugar fue en época nazarí uno de los puntos de acceso que daban la bienvenida a la alcazaba de Alhama. Desde aquí se tiene una visión clara de la zona a extramuros de la villa, cuyo punto más destacable es la abandonada Ermita de los Remedios. 

La ermita de Nuestra Señora de los Remedios se yergue desde el siglo XVI coronando una pequeña colina. 

Al parecer fue Gutierre de Padilla quien dejó a su muerte, en 1515, varias propiedades con la intención de que se levantara un templo en honor a San Benito, para que la Orden de Calatrava rogara perpetuamente a Dios por su alma. Esta donación estaba compuesta por casas en Granada y en Alhama, un haza en la Vega, tierras, huertas, viñas, una caballería y un cortijo en Santa Cruz.

A los pocos años del fallecimiento de la persona que tenía que velar por la voluntad de Gutierre de Padilla, la ermita pasó a manos del clero y se convirtió en una parroquia más de Alhama. De tener la Advocación a San Benito, pasó a ser de San Sebastián y posteriormente a los Remedios. 

La ermita de los Remedios consta de una sola nave rectangular, levantada en mampostería con sillares en las esquinas y en la portada. Adosada a la derecha de la ermita, se encuentra la sacristía y la vivienda del ermitaño.

La fachada principal, a los pies del templo, se corona con una espadaña construida entre el siglo XVII y XVIII, bajo ella, se abre la puerta de acceso.

PORTADA - ERMITA DE LOS REMEDIOS

PORTADA – ERMITA DE LOS REMEDIOS

La portada principal, consta de un doble arco. El primero es el más exterior, y se presenta en un gran arco de medio punto, realizado con grandes dovelas de piedra. En su clave se encuentra el escudo de armas de los Padilla, y justo encima se abre un vano circular que da luz al templo. Da la sensación de que la gran arcada protege a otro arco mucho más pequeño, realizado igualmente en medio punto y con dovelas que descansan en pilastras de base cuadrada. En la clave de este arco se encuentra una guirnalda circular, formada por elementos vegetales. 

Asimismo, llaman poderosamente la atención, los profundos trazos en forma de tres arcos que se ven en la portada. Estos toman como arco central, la actual puerta de acceso, de cuyas pilastras salen dos arcos hacia los laterales.

La ermita contó con un sencillo pórtico, de planta cuadrangular, con un tejado que servia de protección tanto para la puerta, como de antesala de los fieles que se acercaban a la ermita. Todavía son apreciables las huellas de las vigas de este pórtico sobre la portada. 

Frente a la fachada se levantaba una cruz de piedra que al igual que el pórtico fue destruido durante la Guerra Civil.

Aunque actualmente el interior de la Ermita de los Remedios de Alhama, esté vacío y muy deteriorado, quedan documentos con los que poder hacerse una idea de las piezas que albergó en su interior.

Este templo alhameño contó con altar mayor, presidido por sencillo retablo de madera sobredorada, que incluía cuatro cuadros y una cruz en lo alto. Encima del altar se disponían dos cuadros más, uno que representaba a San José y el otro el Bautismo de Jesús por parte de San Juan Bautista. Además se podían ver las imágenes de Nuestra Señora de los Remedios, San Roque y San Sebastián, colocadas en sendas hornacinas. 

GRABADO 1885 - ERMITA DE LOS REMEDIOS - ALHAMA DE GRANADA - M. A. WIDMANN

GRABADO 1885 – ERMITA DE LOS REMEDIOS – ALHAMA DE GRANADA – M. A. WIDMANN

Las paredes de la ermita estuvieron decoradas con pinturas murales, de las que apenas han llegado unos exiguos trazos, datados en los finales del siglo XVI. Entre las figuras se aprecia la imagen de San Andrés, y lo que pudo ser un San Pablo. Estas figuras están separadas entre sí por columnillas que soportan un arco y enmarcadas con la leyenda del Padre Nuestro.

A finales del siglo XVII y comienzos del XVIII se comenzó una renovación de la ermita. Se levantaron muros interiores que taparon las pinturas primitivas y se decoraron con yeserías la nave, la capilla mayor y los arcos fajones que separan las capillas laterales. 

La capilla mayor se encuentra en la cabecera del templo. Es de planta cuadrada, está cubierta con una cúpula rebajada apoyada sobre pechinas y decorada con yeserías de motivos vegetales y geométricos.

El templo tuvo importantes mecenas en esta época, contó con el beneplácito de Don Luis Venegas Carrillo, quien aportó una buena suma de dinero para realizar un retablo en el nuevo altar mayor. Este altar se construyó a principios del siglo XVIII, sería dorado y policromado por Juan Jiménez y Cárdenas en 1725.

El retablo encargado por Luis Venegas, debió contener tres hornacinas. En la central se encontraba la imagen de Nuestra Señora de los Remedios, mientras que en las  hornacinas laterales debieron estar ocupadas por los santos protectores de la peste y otras epidemias, como son San Sebastián y San Roque. 

A ambos lados del retablo se disponen dos puertas, una es un trampantojo, mientras que la otra es real y por ella se  accede al camarín de la Virgen de los Remedios. El camarín, fue construido durante el siglo XVIII, y presenta una peculiar cúpula lobulada.

Durante el terremoto de 1884, que asoló gran parte de la comarca, la Ermita de los Remedios sirvió de templo parroquial y refugio de las familias gitanas del pueblo, que tras ver que sus casas no habían sufrido daños montaron una gran fiesta en torno a la ermita. 

Durante la Guerra Civil la ermita de los Remedios fue saqueada, y su patrimonio destrozado. Después el templo fue ocupado como vivienda, almacén de aperos de labranza, gallinero y cuadra de animales.

Bibliografía principal:

Revista de la asociación cultural Amigos de Alhama

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