
En el corazón de Granada, donde el Río Genil mece sus aguas y la historia se entrelaza con la armonía, se erige con majestuosidad el Quiosco de la Música del Paseo del Salón. Este templete, una joya arquitectónica que data aproximadamente de 1893, se alza como testigo silencioso de la evolución cultural y musical de la ciudad a lo largo de los siglos.
Origen de los kioscos de música
El Quiosco de la Música es un representante vivo de las construcciones festivas típicas del siglo XIX y principios del XX. Los kioscos, fruto de las nuevas corrientes europeas surgieron para albergar las interpretaciones de las bandas de música al aire libre.
Aunque con raíces orientales, de China concretamente, estas construcciones están inspiradas en estructuras circulares o semicirculares de la antigua Grecia que tomaron como referencia los «tholos» o “tholoi» que solía estar cerca del ágora. Esta forma arquitectónica es la precursora de las plazas modernas.

La presencia de los kioscos en las ciudades europeas se remonta al siglo XVII, cuando se instalaron miradores exóticos en los jardines de Inglaterra y Francia, donde se popularizó su uso. Estos encantadores templetes solían ser ubicados en medio de pintorescos jardines, plazas y alamedas, otorgando un toque de elegancia a la ciudad. Aunque comúnmente se clasifican como mobiliario urbano, también se les considera arquitectura efímera debido a su naturaleza de pequeños edificios carentes de una sólida consistencia. Se trata de una forma arquitectónica que se aparta del academicismo y está estrechamente ligada a la libertad de expresión.
En 1892, el concejal granadino Juan Enrique Gálvez propuso que se instalara, en la ciudad, un kiosco de la música permanente y de hierro. En el periódico el Defensor de Granada se puede leer en relación a la comisión de ornatos de la capital granadina:

Se. aprueba un proyecto y presupuesto de 3100 pesetas para un kiosco que se destine a la música.
Sin embargo, el Sr. Galvez no lo tuvo fácil pues otros concejales, entre ellos el Sr. Pujol, pensaban que un templete de hierro era muy caro y que mejor sería hacerlo de madera.

(…) En este caso se encuentra el proyecto del kiosco de madera para la música.
El Sr. Gálvez dice que si se hace el templete de hierro, aunque sea mayor el gasto, para lo sucesivo representará una economía.
Se opone el Sr. Pujol porque dice que el kiosco es de mucho costo; puede servir por ahora el que ya está colocado y no está la corporación para ciertos gastos.
(…)
El Sr. Muñoz manifiesta que en poblaciones menos importantes que
Granada hay templetes de hierro para la música.
El alcalde declara suficientemente discutido el asunto y en votación prevalece el dictamen.
En marzo de 1893 se salvó el escollo sobre el material que se emplearía para levantar el kiosco. Sería de hierro. Ahora tocaba su ubicación. En un primer momento se instaló, para las fiestas del Corpus, en la Plaza Bibrambla. Así se pudo leer en la prensa de la época:

A propuesta del Sr. Gálvez, y salvando su voto al Sr. Clavero, se acordó que se forme presupuesto y se anuncie subasta para construir un templete o kiosco de hierro, que será colocado en la plaza de Bibarrambla y lo ocupará la banda de música que amenice la tradicional velada.
Así mismo se resolvió que pasado dicho festejo se instale el kiosco en uno de los paseos públicos.
Tan pronto como fue instalado el kiosco de la música en el Paseo del Salón la Banda Municipal comenzó a amenizar las tardes de jueves y domingos. Las piezas que se tocaban eran fundamentalmente de marcado carácter patrio.
El 11 de noviembre de 1907 el ayuntamiento aprobó trasladar el quiosco de la música del Paseo del Salón. Se colocó, en medio de la alameda y muy cerca De la Fuente de los cuatro leones. Esto tuvo una gran respuesta negativa por parte de la sociedad granadina.

A los vecinos de la capital no les parecía bien la ubicación, pues interrumpía el tránsito y la visión del paseo. También era mucho más pequeño que el anterior, y por ello lo denominaron “El quiosquillo”.
Incluso le dedicaron su correspondiente “Caroca”.

Número 21.- El Paseo del Salón con el nuevo kiosco de la música.
El Salón han arreglado
dejándolo primoroso;
pero lo han estropeado
con haberle colocado
este apéndice horroroso.
En febrero de 1910 el kiosco volvió a su emplazamiento original. El lugar que ocupa hoy día.
La estructura del Quiosco de la Música del Paseo del Salón es una obra maestra de hierro forjado, realizada por la Fundición y Construcciones Juan Miró y Cía. de Sevilla. Su planta octogonal, elevada sobre una base de piedra de Sierra Elvira , confiere al templete una presencia imponente. El acceso se realiza a través de una escalinata central que se despliega majestuosamente hacia el paseo, invitando a los transeúntes a adentrarse en el mundo musical que aguarda.

Las ocho columnas de hierro que sostienen la cubierta y el doble tejadillo, también de trazado octogonal, forman una estructura elegante y atemporal. La decoración, con elementos circulares y liras en las esquinas, agrega un toque artístico que enriquece la experiencia visual. Todo el conjunto, desde la barandilla que lo rodea hasta la rampa que conduce a un guardamuebles en la parte trasera, está impregnado de un verde sereno que resalta la belleza de la construcción.
Francisco Alonso y la Sinfonía del Salón.
No se puede hablar del Quiosco de la Música sin mencionar al célebre compositor Francisco Alonso, quien comenzó a tocar en este escenario. Nacido en 1887, Alonso se convirtió en una figura clave para la aristocracia granadina de la época, proporcionando una banda sonora a las veladas de la alta sociedad. Su legado perdura hasta la actualidad, recordándonos que este templete no solo es una estructura de hierro, sino un testamento vivo de la historia musical de Granada.
El Renacer del kiosco de la música

Tras su restauración en 1981, el Quiosco de la Música fue reinaugurado con un emotivo concierto, marcando un renacimiento que devolvió la música al Paseo del Salón. Desde entonces, el templete ha sido el escenario de innumerables eventos musicales, exposiciones y actividades culturales que han enriquecido la vida de los habitantes y visitantes de Granada.
El Paseo del Salón: Un Escenario Natural
Ubicado en paralelo al Río Genil, el Paseo del Salón se extiende desde el Puente Romano del Genil hasta la Fuente de los Cuatro Leones. Con una disposición de bulevar, este espacio público ha sido testigo de la transformación de Granada a lo largo de los años. Desde su concepción durante la invasión francesa en 1810, cuando se diseñó con influencias de jardines públicos franceses, hasta la adquisición del halo aristocrático en la segunda mitad del siglo XIX, el Paseo del Salón ha sido el escenario de eventos históricos y culturales.
Hoy en día, el Paseo del Salón no solo sirve como testamento histórico, sino que también es un espacio multifuncional. Exposiciones, conciertos, mercados y actividades culturales se despliegan en el espacio central rodeado de árboles y parterres. Este equilibrio entre la conservación del patrimonio y la adaptación a las necesidades contemporáneas asegura que el Paseo del Salón y su Quiosco de la Música sigan siendo vibrantes y relevantes en el siglo XXI.