Arco Fajón
El arco fajón es un elemento estructural que se utiliza para reforzar y «sujetar» una bóveda de cañón (esa que parece un túnel). Se llama así porque actúa como una «faja» o un cinturón que rodea la bóveda por su parte interior, reforzándola y ayudando a repartir su enorme peso hacia las columnas o los muros.

A simple vista, es fácil de reconocer porque sobresale del techo como un resalte o una viga curva que atraviesa la nave de un lado a otro. Su función principal es dividir la bóveda en tramos más pequeños, lo que hace que la construcción sea mucho más resistente y segura.
Es una pieza fundamental en las iglesias de estilo románico; si entras en una y miras hacia arriba, esos arcos que se repiten a lo largo del techo como costillas son los arcos fajones.
En la arquitectura de la provincia de Granada, el arco perpiaño es fundamental para entender cómo se construyeron los grandes templos tras la Reconquista. Mientras que en el estilo mudéjar se usaban armaduras de madera, en las grandes iglesias de piedra de la Edad Moderna estos arcos permitieron levantar techos de sillería pesadísimos. Visualmente, el arco perpiaño rítmica el espacio: cuando entras en una iglesia, son esos grandes arcos que cruzan de un lado a otro del pasillo central, marcando el paso de un tramo a otro.
Ejemplos destacados en la provincia de Granada (fuera de la capital)
Para ver el arco perpiaño en todo su esplendor estructural, te recomiendo visitar estos lugares:
- Iglesia de la Encarnación (Alhendín): En su interior, los arcos perpiaños de medio punto dividen la nave central. Son arcos potentes, construidos con una cantería impecable que resalta sobre el blanco del mortero de cal de las paredes, guiando la mirada directamente hacia el altar mayor.
- Iglesia de Santa María la Mayor (Castril): Situada en un entorno escarpado cerca del parque natural, esta iglesia utiliza arcos perpiaños que se hunden directamente en los muros laterales. Debido a la sismicidad de la zona, estos arcos son vitales para la estabilidad del edificio, actuando como cinturones de piedra que mantienen la cohesión de la nave.
- Iglesia de la Encarnación (Montefrío): En su famosa iglesia redonda (inspirada en el Panteón de Agripa), el concepto de arco perpiaño se adapta a la curva. Aunque es una estructura circular, existen nervios y arcos que funcionan de manera similar para repartir las cargas hacia los potentes muros exteriores.
- Colegiata de Santa María (Huéscar): Al ser una iglesia de planta de salón (todas las naves a la misma altura), los arcos perpiaños aquí son altísimos y elegantes. Unen los pilares fasciculados (compuestos por baquetones) y crean una malla de piedra que parece flotar sobre el espectador.
Diferencia entre Arco Perpiaño y Arco Formero
Es fácil confundirlos cuando estás dentro de una iglesia:
- Arco Perpiaño: Cruza la nave (de izquierda a derecha). Es el que «corta» el techo en tramos.
- Arco Formero: Es paralelo al eje de la nave. Es el que separa la nave central de las laterales.
Técnica: La clave y el salmer
La construcción de un arco perpiaño requería una cimbra (estructura de madera provisional) muy robusta. Se empezaba colocando los salmeres (las primeras piedras sobre el pilar) y se terminaba con la clave (la piedra central superior). En la provincia de Granada, es común que estos arcos se dejen «en limpio» (con la piedra a la vista), mientras que el resto de la bóveda se rellena con plementería revocada con cal, creando un contraste arquitectónico muy potente