arquivolta
La arquivolta (o archivolta) es cada uno de los arcos abocinados que, colocados de forma concéntrica, forman una portada o una ventana. Su función principal es la de permitir el paso de un muro muy grueso a un hueco más estrecho, creando un efecto de profundidad y perspectiva que invita a entrar.

En la arquitectura de Andalucía, las arquivoltas son las grandes protagonistas de las portadas de iglesias y catedrales. Mientras que en el norte de Europa suelen estar cuajadas de esculturas (santos, ángeles o monstruos), en nuestra tierra presentan una mezcla fascinante: desde la sobriedad geométrica del románico y gótico tardío hasta la exuberancia del plateresco y el barroco. Son como «capas de cebolla» arquitectónicas que protegen y jerarquizan la entrada al edificio.
En la provincia de Granada
- Iglesia de la Encarnación (Alhama de Granada): Su portada gótica es un ejemplo magnífico. Las arquivoltas aquí son apuntadas y presentan una decoración de bolas (típico del estilo Isabelino). Al ser una zona con inviernos duros, estas arquivoltas crean un abocinamiento profundo que protege la puerta de madera de la lluvia directa.
- Iglesia de la Encarnación (Montefrío) – Portada del Antiguo Convento: Aunque el pueblo es famoso por su iglesia redonda, otras portadas muestran arquivoltas más sencillas que utilizan el ladrillo y el mortero de cal. Aquí vemos cómo la repetición de arcos sencillos crea un efecto monumental sin necesidad de grandes tallas en piedra.
En otros lugares de Andalucía
- Iglesia de San Dionisio (Jerez de la Frontera, Cádiz): Uno de los mejores ejemplos de gótico-mudéjar. Sus arquivoltas son apuntadas y se escalonan con una limpieza geométrica asombrosa. Es la transición perfecta entre el arco de herradura islámico y el arco ojival cristiano.
- Catedral de Baeza (Jaén): En su Puerta de la Luna, las arquivoltas son de una belleza singular. Mezclan elementos mudéjares (lóbulos) con la estructura gótica. La piedra caliza de la zona permite que las finas molduras de las arquivoltas se mantengan intactas, guiando la luz hacia el interior.
- Santa María la Mayor (Antequera, Málaga): En su fachada renacentista, las arquivoltas ya no son góticas, sino que se adaptan al arco de medio punto. Son anchas y presentan una decoración de casetones, funcionando más como una gran embocadura clásica que como el abocinado medieval.
- Portada del Perdón (Mezquita-Catedral de Córdoba): Aquí las arquivoltas están decoradas con ricas yeserías mudéjares. El efecto de profundidad se multiplica por el uso del color y el ataurique, convirtiendo el acceso en una experiencia visual abrumadora antes de entrar en el bosque de columnas.
El detalle técnico: El «Abocinamiento»
El conjunto de las arquivoltas genera lo que técnicamente llamamos abocinamiento. Cuanto más grueso es el muro del templo, más arquivoltas se pueden colocar.
- Directriz: Es la línea curva del arco.
- Derrame: Es el ángulo de inclinación que forman las arquivoltas con respecto al muro. Un buen derrame permite que la luz entre «resbalando» por las arquivoltas, iluminando el umbral de la puerta.
Conservación: La «llaga» y el agua
Las arquivoltas, al estar escalonadas, tienen muchas «superficies horizontales» donde el agua de lluvia puede estancarse. En las restauraciones andaluzas, es vital mantener la «llaga» (la unión entre las piedras de la arquivolta) sellada con un mortero de cal hidráulica que sea flexible. Si el agua entra y se congela (especialmente en zonas como el Altiplano o la Alpujarra), puede hacer saltar pedazos enteros de la moldura.