
El compás del Monasterio de San Jerónimo cuenta con una amplia zona ajardinada y varios pilares, que están realizados con piezas reutilizadas o de acarreo de otros pilares, e incluso de otras partes arquitectónicas de diferentes construcciones.
Entrando al Monasterio de San Jerónimo, por la calle Rector López Argüeta, encontramos a la derecha un pilarito adosado al muro de la portería.
Este pilar es de planta rectangular, con el perfil curvo en la mitad superior y remate redondeado, está elaborado con mármol de Sierra Elvira . Tiene dos mascarones en el frontis , con rostro humano casi idénticos, de sus bocas salen sendos caños que expulsan el agua. Estos mascarones tienen ojos almendrados, bigotes anchos y aplastados que nos recuerdan, un poco, tanto al pilar octogonal que hay en el mismo compás de San Jerónimo, como al que se encuentra adosado a uno de los muros del patio del palacio de los marqueses de Caicedo, actual Conservatorio de Música.
Posiblemente este pilar fuera de arquitectura privada y fuese depositado en el Monasterio de San Jerónimo para evitar su expolio, por lo que es difícil establecer la época de construcción a la que pertenece.