
Desde finales del siglo XIX los alrededores de La Alhambra se convirtieron en un ir y venir de viajeros, turistas, bohemios y curiosos, que querían visitar el monumento histórico de moda. Las pensiones se llenaban de los más cotizados artistas de la época, especialmente en verano. Mario Fortuny, Manuel de Falla, Albéniz, Ángel Barrios, John Brande Trend, Gabriel Morcillo o Gómez Mir, fueron algunos de los personajes más asiduos a pasar los calurosos veranos cerca de La Alhambra.
La taberna El Polinario, regentada por Antonio Barrios y su hijo Ángel, era punto de encuentro de artistas y gentes del mundo cultural granadino. Esta taberna estaba situada en la Calle Real de la Alhambra, en unos antiguos baños árabes.
Las tertulias de la taberna de El Polinario eran, según Eduardo Molina Fajardo: “veladas artísticas amenizadas siempre con notas de guitarra, manzanilla gaditana, jamón alpujarreño , queso bien conservado en orzas con aceite y rosquillas tostadas y crujientes ”.
Frente al baño árabe “El Polinario” y colindante a la galería fotográfica de Abelardo Linares se alzaba la “Pensión Mezquita”. En dicho inmueble el pintor Eugenio Gómez Mir pasó más de un verano. Una cartela de cerámica de Fajalauza nos lo recuerda de la siguiente manera.

La Memoria del Gran Pintor Eugenio Gómez Mir que Habitó en esta Casa
* 19 de Diciembre de 1887 + 20 de Febrero de 1938
¿Quién fue Eugenio Gómez Mir?
Eugenio Gómez Mir fue un interesante pintor granadino nacido a finales del siglo XIX. Sus cuadros destacan por una viveza de colores rojos, verdes y azules inusuales para la época.
La infancia de Eugenio estuvo inmersa en una rica vida intelectual. Esto se debe, fundamentalmente, a que era sobrino del músico Mario Vázquez y del pintor Paco Vázquez.
Ingresó muy joven en la Escuela de Bellas Artes de Granada, con apenas 9 años. Allí destacó desde un principio como pintor.
Con apenas 10 años se marchó a estudiar pintura a Madrid
teniendo por maestro a Muñoz Degrain. También fue discípulo de Sorolla. Después se aventuró a descubrir París. Allí vivió desde 1902 hasta 1904

Todo este bagaje cultural y la influencia de sus maestros le afianzó en su convicción por imprimir ese potente cromatismo de gamas cálidas y densas, casi eléctricos, tan característico de sus cuadros y que, sin duda, están inspirados en las luces del atardecer sobre las montañas y valles granadinos. Entre esos paisajes destaca, sobremanera, una serie de cuadros dedicados a Sierra Nevada y las Alpujarras.
Tanto resalta el color en las obras de Gómez Mir que el Centro Artístico le dedicó el siguiente poema:
En sus obras hay ambiente
y son muy originales;
pero derrama á raudales
el color en lo que pinta.
¡Señor Mir, no tanta tinta!…
Tras acabar sus estudios regresó a su ciudad natal. Se casó con Asunción Castro Pérez con la que tuvo una hija: Margarita. Trabajó como profesor de dibujo artístico en la Escuela de Artes y Oficios de Granada.

Fue una ávido partícipe de la vida intelectual de Granada. Formó parte de diversas agrupaciones como “La Cuerda” o “La Fuente del Avellano”. También fue uno de los artífices de la creación del Centro Artístico, Literario y Científico de Granada.
En Granada expuso tanto en las salas habilitadas por el ayuntamiento, y el Centro Artístico como en los comercios de la capital.
Aquí te dejamos un recorte de periódico de 1905, que anuncia la exposición de los cuadros de Gómez Mir en “La Ville de París”, una gran boutique situada en la calle Zacatín.

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OBRA DE ARTE
En los escaparates del acreditado comercio La Ville de Paris, se halla expuesta una de las últimas obras del joven y aventajado pintor granadino don Eugenio Gómez Mir. .
El cuadro que exhibe este artista representa una casa del Albaicín , iluminada por el sol ardiente y claro de esta tierra; en primer término, unas cabras guiadas por una graciosa joven, que conversa con otras que aguardan en la puerta.
El tamaño de la obra y el vigor de color, manejado con verdadera maestría, hacen un conjunto sorprendente y original.
Felicitamos a su autor por su nuevo triunfo.
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A lo largo de su dilatada historia artística obtuvo diversos premios y medallas. Le hizo especial ilusión la tercera medalla obtenida en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1910. Su primera obra seleccionada en esta prestigiosa muestra artística anual fue en el año 1899, cuando contaba con apenas 8 años. Desde entonces y hasta su fallecimiento, en 1938, la participación de los cuadros de Gómez Mir era asidua.
Tras su muerte y durante varias décadas se sucedieron tanto en Granada como en Madrid diversas exposiciones que homenajeaban al artista granadino.