
Granada, por sus anécdotas y maravillosos rincones, es una ciudad que no deja de sorprendernos. Hay enclaves que, a veces, pasan desapercibidos, pero que llevan detrás historias curiosas dignas de ser conocidas. Este es el caso de la Fuente de Canaletas de Granada.
Uno de mis barrios favoritos es Zaidín-Vergeles. No solo tengo buenos recuerdos, porque aquí he estudiado, sino que, además, los vecinos del Zaidín, son gente agradable, de aire desenfadado y familiar, tan característico de los barrios tradicionalmente obreros.
En la plaza Fontiveros, punto de encuentro y referente del barrio, se localiza una curiosa fuente: La fuente de Canaletas, protagonista de este artículo.
La fuente de Canaletas de Granada
La fuente de Canaletas se sitúa en el centro de la plaza de Fontiveros. Es una réplica, en hierro colado, de la fuente que podemos ver en las Ramblas de Barcelona, capital de la comunidad autónoma catalana.
El ornamento granadino fue un regalo del ayuntamiento de la ciudad condal a Granada, para conmemorar los lazos históricos que unen a las dos ciudades. Se inauguró a finales de noviembre de 1982, evento presidido por los alcaldes de ambas ciudades: Antonio Jara, por Granada, y Narcís Serra alcalde de Barcelona por aquel entonces.

Al igual que la original, la bonita fuente-farola granadina mide casi 5 metros de altura, dispone de una base circular de poco más de 2 metros de diámetro, sobre la que se alza su estructura en forma de copa. De ella nacen cuatro grifos dorados de latón, tipo pulsador, que dejan caer agua sobre sendas pilas circulares. La copa sirve de pequeño fuste , y, a su vez, soporte de cuatro farolas a los cuatro vientos.
La columna posee una basa y un capitel ricamente ornamentados.
Todo el conjunto está decorado con símbolos que hacen referencia a la ciudad de Barcelona:
- Sobre cada farola hay dispuesta una corona que es la usada en el escudo heráldico de la ciudad hasta 1996, a partir de esta fecha deja de utilizarse la corona condal que se sustituye por una real y cerrada.
- En las cuatro caras de la copa podemos ver el escudo de la ciudad, el cuartelado de la cruz de San Jorge con los palos de Ramón Berenguer IV. Estos escuditos están acompañados de sus lambrequines consistentes en una rama de laurel y otra de olivo.
- La base de la fuente está rodeada de un bonito empedrado granadino en el que se alternan granadas con el escudo de Barcelona, y decoración floral.
Granada y Barcelona: una historia de amor de varios siglos.

Ya en el siglo XIII existía una colonia de comerciantes catalanes asentados en Granada. Fueron estos comerciantes quienes se ocuparon de distribuir la famosa seda granadina por todo el Mediterráneo.
En 1492, unos 1500 caballeros catalanes entraron en Granada, acompañando a los Reyes Católicos. En los libros de repartos de la época se encuentran muchos apellidos oriundos de Cataluña. Estos caballeros se quedaron en nuestra tierra, mezclándose con la población local. Algunos de sus descendientes, aunque ya puramente granadinos, participaron en la guerra de Els Segadors en 1640-1642.
La revolución industrial, a mediados del siglo XIX, originó que, una buena parte de la burguesía catalana se trasladara a Granada, ciudad que por aquellos tiempos, era una de las más activas de nuestro país.
Entre los personajes que dejaron Cataluña y se asentaron en Granada (sería por algo) podemos nombrar a Francisco de Paula Montells y Nadal (1813-1893), autor del primer proyecto de ferrocarril, de 1853, que enlazaba Granada (hasta Bobadilla) con Córdoba y Málaga. Francisco de Paula, pasó buena parte de su vida en Granada. Ostentó importantes cargos públicos, entre ellos el de catedrático de Filosofía y rector de la Universidad.

El reputado masón, Juan Montserrat Vergés (Reus-1853) es otro de los “catalogranadinos” del que no podemos olvidarnos. Fue arquitecto del ayuntamiento de Granada, uno de los artífices más importantes de aquella ciudad que cambió tanto en los años de la Desamortización. Suya fue la reforma de la Plaza de la Trinidad al demolerse, en 1884, el Convento de los Trinitarios Calzados. Vergés proyectó algunos de los edificios más emblemáticos de Granada, como son la Fábrica de Azúcar de San Isidro, el edificio Colón y la Iglesia del Sagrado Corazón, ambos en la Gran vía, la portada del Jardín Botánico en la calle Duquesa, La Iglesia de la Encarnación de Las Gabias, la Iglesia de Montserrat en la Avenida Cervantes, etc.
Gracias a las aportaciones populares realizadas en Cataluña, pudieron resurgir, tras el gran terremoto de Andalucía de 1884, dos pueblos cercanos al Pantano de los Bermejales: Arenas del Rey y Játar. De hecho, Játar, como homenaje a la solidaridad de entonces, cuenta entre sus calles con nombres de varias ciudades de dicha comunidad.
Más cercano en el tiempo, a principios del siglo XX, Granada contaba con una verdadera colonia de catalanes. Muchas familias acudieron al sur de España, animados por la pequeña revolución industrial protagonizada por los Ingenios azucareros y la industria de la harina, mayoritariamente.

No debemos olvidarnos de los miles de granadinos que, acabada la Guerra Civil, en aquella triste y famélica España, emigraron a Cataluña en busca de un futuro más prometedor. Se estima que 125.000 hijos de Granada llegaron, a Cataluña, en sucesivas oleadas hasta la década de los setenta del siglo pasado.
La relación entre las dos poblaciones se remonta varios siglos atrás. Lo arriba descrito son solo unas tímidas pinceladas de nuestra historia común, que podríamos profundizar muchísimo más.
Desde Rincones queremos animar a nuestros lectores a que visiten esta tranquila plaza de Fontiveros, y que al contemplar la fuente de Canaletas, recordemos la maravillosa historia de nuestra ciudad.
Parafraseando la leyenda de la original Fuente de Canaletas, podríamos decir que:
“La persona que beba de la zaidinera Fuente de Canaletas regresará a Granada”.
Texto e imágenes: Tomas Frawley Segura
muy interesante